El problema de perder la costumbre

Crear una rutina es, en general, más difícil que perderla. Para crearla hay que ser consecuente, hacer la actividad en repetidas ocasiones y, preferiblemente, en horarios similares. Es cuestión de organización y de perseverancia. Sin embargo, no es tan fácil, y requiere muchísima disciplina.

Perder esa rutina o costumbre es facilísimo, solo es dejar de hacer esa actividad por un par de días para que la mente y el cuerpo se desacostumbren, y ahí es donde viene el verdadero problema.

Como ya les he contado anteriormente, escribir es una de esas actividades que quiero que hagan parte de mi rutina semanal. Quiero poder contarles historias más frecuentemente, quiero llevarlos a recorrer los sitios que visito, quiero compartir parte de mi vida con ustedes.

Me he dado cuenta que algo que nos ayuda a perder la rutina son las excusas. Esta semana, por ejemplo, he empezado a escribir 3 veces diferentes algo para el Blog. Les quería narrar sobre lo que hicimos en Semana Santa y llevarlos de viaje por otra ciudad de Italia: pero fue tanta mi auto crítica a lo que escribía, que al final siempre terminaba con una hoja en blanco. Siempre encontré la excusa de que el texto no era suficientemente bueno, o no me gustaba el ángulo desde el que estaba narrando el recorrido. Y aunque siempre había un “pero”, no me di a la tarea de buscar ayuda, de enviarlo a un amigo para que lo revisara y diera opiniones, simplemente apagaba el computador y decidía dejarlo para mañana, ¡grave error!

He decidido que para escribir tendré que hacer como cuando trato de aprender a hablar un nuevo idioma, solo hacerlo. Tengo que dejar de cuestionar tanto la forma como escribo, y solamente dejar que las palabras fluyan a través del teclado. Creo que las veces que dejo que esto sucede es cuando mejor hago mis relatos. Debo tratar de crear mi propio estilo narrativo, uno que me permita describirles el entorno y entretenerlos. Creo que siempre tengo miedo a ser aburrida, o a no describir bien algún lugar. Y esos miedos son los que al final me atascan a la hora de escribir. ¿Alguien tiene algún consejo para evitar que esto pase?

Prometo dejar los miedos de lado y escribir desde lo más adentro de mi ser para continuar con esta aventura de narrar historias, y sobre todo, prometo no perder la costumbre de escribir.

¡Hasta la próxima semana!

4 comentarios en “El problema de perder la costumbre

  1. Cata, a mi me encanta tu forma de narrar y contar los hechos. No tengas miedo y no dejes de escribir. Un abrazo, Gloria Eugenia

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